La Mirada Norte

La población mundial crece a un ritmo exponencial, también lo hacen las ciudades. Sin embargo, los recursos de los que disponemos como sociedad siguen siendo los mismos y, lo que es más importante: son recursos limitados. La escasez de los recursos es un problema que nos repercute a todos y para el que, por tanto, todos debemos colaborar: las empresas, los gobiernos, con el objetivo de satisfacer las nuevas necesidades de los consumidores y de ofrecer alternativas capaces de resolver estas problemáticas, pero también debemos abordar el problema a nivel individual. Todos tenemos capacidad de decisión y, sobre todo, de acción.

A nivel energético, cada vez disponemos de más soluciones innovadoras que no dejan de revolucionar el sector. Una de las más importantes, que hace un par de años era vista como el futuro, se ha convertido ya en el presente y el día a día de los españoles. Hablamos de los vehículos eléctricos y su vinculación directa con las fuentes de energía renovables, una alternativa a las fuentes de energía tradicionales que, cada vez más, quedan desfasadas en el mercado energético y automovilístico actual.

La movilidad eléctrica es una tendencia que ha venido para quedarse en un mercado anteriormente dominado por los vehículos que utilizan fuentes de combustible fósil. A pesar de tener un coste mayor y ser vistos como productos de lujo, los coches eléctricos continúan siendo mucho más baratos que los tradicionales. Si comparamos lo que cuesta recorrer 100 kilómetros con un coche de gasolina con uno eléctrico, comprobamos que existe un ahorro de casi 13 euros al elegir el eléctrico. En el caso de sumarle una instalación de paneles solares conectada con el punto de recarga de nuestro domicilio, estaríamos hablando de coste cero.

Y es que, los paneles solares, antes vistos como un elemento de lujo, ahora son una inversión inteligente que permite desde cargar nuestro coche o alimentar de electricidad nuestras casas, hasta calentar el agua que usamos a diario. La instalación de placas solares asegura a sus usuarios un ahorro mensual que permite recuperar la inversión en, aproximadamente, ocho años. Esto, sumado a todas las ayudas que ofrece el Gobierno de España para su instalación y a que los paneles tienen una vida útil de entre 25 y 30 años si se les aplica un correcto mantenimiento, garantiza casi más de 20 años de ahorro mensual constante en la factura de luz. Si hablamos de ahorro económico con una instalación de ocho paneles solares seríamos capaces de ahorrar en nuestros domicilios aproximadamente 850 euros al año.

Realizar esta inversión en una vivienda, más allá de ser un lujo, es una decisión inteligente. Al optar por la instalación de placas solares estamos aumentando considerablemente el valor de nuestra vivienda. Normalmente, lo último que se piensa tras la instalación es en vender la vivienda; sin embargo, si esto ocurre, la construcción adquiere el estatus de un edificio inteligente y valorizado gracias a la tecnología moderna.

Recordemos, además, que España es el territorio perfecto para optar por el autoconsumo solar: nuestro país es el que más horas de sol recibe de todo el continente europeo, unas 2.500 horas al año, una cantidad que duplica, en algunos casos, la de los países vecinos (por ejemplo, las 1.600 horas de Francia o las 1.200 horas de Irlanda o Bélgica). De esta manera, la provisión de energía solar está garantizada.

En emovili, tenemos claro que el autoconsumo sostenible, unido a los vehículos eléctricos que hacen uso de esta fuente de energía, ya no es más nuestro futuro: es nuestro presente. Pero, para que esto sea así, necesitamos ofrecer soluciones fáciles de ejecutar y a las que sea sencillo acceder por parte de los usuarios. Por eso, nuestra apuesta nace con nuestro sistema 100% sostenible y accesible para todos. Además, con ello, contribuimos a la transición hacia la descarbonización de nuestro modelo energético en Europa, uno de los retos actuales de la Unión Europea, y a los objetivos que el organismo se ha marcado para 2050, en los que un 55% de la electricidad generada ha de ser cubierta por energías renovables, como la fotovoltaica.

El autoconsumo y las nuevas baterías inteligentes son la piedra angular para lograr un modelo de energía responsable más local, más fiable, más limpio y más responsable. Porque, como comentaba al principio, hablamos de una opción medioambientalmente responsable y, a la vez, una problemática que es responsabilidad de todos intentar resolver. Las personas, además de ser consumidores, deben también poder producir, almacenar y compartir su energía de la manera que quieran, siempre remando en una única dirección: la sostenibilidad de nuestro modelo energético y, en definitiva, de nuestro planeta.