Si estás aterrizando en el mundo de la movilidad eléctrica, una de las primeras dudas que suelen surgir a los usuarios es qué tipo de cargador necesitan. Por eso vamos a hablar de qué es un cargador monofásico y uno trifásico y acerca de los tipos de recarga de un coche eléctrico.

Puede parecer complejo a priori, pero enseguida te darás cuenta de que no lo es tanto.

Cargador monofásico

El cargador monofásico, como su nombre indica, tiene una única fase y una sola corriente alterna. Son instalaciones con un voltaje de 230V.

Es de los más utilizados en viviendas privadas, ya que estas suelen tener una potencia contratada inferior o igual a 10 kW.

¿Cómo saber si tienes la suficiente potencia contratada en tu vivienda? Si sufres habituales cortes de luz en tu casa, es un indicio de que tienes contratada menor potencia de la que necesitas. Puedes comprobar la potencia que tienes contratada y la máxima que demandas en tu factura de la luz.

Te conviene saber que tu factura eléctrica con un cargador monofásico va a ser inferior que la que tendrías con uno trifásico pero tu coche tardará más tiempo en cargarse.

Cargador trifásico

El cargador trifásico tiene tres fases, lo que permite dividir la instalación, y tres corrientes alternas distintas. Son instalaciones con un voltaje en torno a los 400V.

Es la opción más utilizada en empresas, al contar con potencias contratadas superiores a 10kW.

Al contrario que con el monofásico, pagarás más en tu factura de luz, pero tu coche se cargará más rápido. Podría cargar hasta tres veces más rápido. Por lo que para aquellas ocasiones en las que tienes prisa, querrás tener este tipo de carga.

No obstante, debes fijarte en las especificaciones de tu vehículo. Ya que, si solo dispone de cargador monofásico, no vas a sacarle partido a una instalación trifásica. Recargarás tu vehículo igualmente, pero en monofásico.

Hay que tener en cuenta que, la mayoría de los coches eléctricos disponibles en el mercado, solo admiten monofásica.

Modos de carga del vehículo eléctrico

Existen distintos tipos de carga para el coche eléctrico como vamos a ver a continuación.

Modo 1 o carga de emergencia: es lo que se conoce como toma Schuko. Es un tipo de carga lenta que consiste en conectar el vehículo eléctrico directamente a un enchufe convencional doméstico (como el que usas para conectar cualquier electrodoméstico o cargar el teléfono móvil). En una hora, permite cargar el coche para unos 15 km de autonomía.

Es la forma menos recomendada, solo se recomienda para casos de emergencia.

Modo 2 o carga lenta con cargador: este modo es más seguro que el anterior. Se conecta al enchufe Schuko también, pero mediante un adaptador que dota de seguridad a la carga.

Modo 3 o carga semi rápida: es un modo exclusivo para coches y el más conveniente. Consiste en un cable que va anclado de forma fija al punto de recarga con un conector específico e incorpora sistemas de protección para garantizar la seguridad de la instalación eléctrica y del coche eléctricos (dispositivos Wallbox).

Modo 4 o carga rápida y carga ultra rápida: este tipo de carga no suele poder instalarse en una vivienda. Se realiza en corriente continua en lugar de alterna y permite cargar hasta un 70% de la batería en menos de 30 minutos. No se recomienda su uso de forma diaria, únicamente para recargar en viajes largos y para emergencias puntuales.

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