Vía HOLA.com

Con los precios de la electricidad marcando máximos históricos día tras día en una situación que parece incontrolable, es muy probable que te estés planeando acudir a la energía solar que te proporcionará sustanciales ahorros en tus facturas. Además, al tratarse de una energía renovable se contribuye al bienestar del medio ambiente.

No obstante es frecuente tener preguntas o cometer errores cuando se instalan placas fotovoltaicas en casa y terminar siendo un sistema ineficiente. Igual de habitual es que no se soliciten las ayudas a las renovables, que son muy beneficiosas. Para sacarte de dudas sobre todos los aspectos relacionados con la energía solar hemos consultado a dos expertos: Enrique del Valle, presidente de la comisión de Industria de FENIE (Federación Nacional de Empresarios de Instalaciones de España; fenie.es) y Albert López Corbella (albertlopez.info), periodista especializado en energías renovables.

1. Sobredimensionamento

Enrique explica que “cuando colocas más paneles de los que precisas, aparte de haber hecho una inversión mayor de la que necesitas, te va a sobrar energía. Y cuando en un sistema de autoconsumo te sobra la energía, no recuperas la inversión y, además, la energía excedente sobreproducida sobre tus necesidades no se compensa en la factura eléctrica”.

En conclusión: el dimensionamiento de una central solar tiene que ser el adecuado.

2. No hacer un estudio previo del consumo

Desde FENIE afirman: “si no sabes qué consumo tienes, no puedes dimensionar tu central fotovoltaica. Si bien hay unos estándares preestablecidos por zonas en España, no es lo mismo una vivienda unifamiliar con piscina que haga aprovechamiento de sobrantes para agua caliente sanitaria (ACS) que una vivienda en la cornisa cantábrica. Los hábitos de consumo y el uso de determinados elementos de climatización o piscinas, tanto interiores como exteriores, marcan mucho el consumo”.

3. Desconectarse al 100% de la red general

Creer que con una instalación fotovoltaica vas a dejar de consumir energía de la red tradicional es otro error porque si no tienes baterías probablemente no tendrás energía los días nublados, lluviosos ni, evidentemente, de noche.

Albert nos aclara que “con una instalación fotovoltaica consumirás energía de la red convencional, en mayor o menor medida. Incluso en el caso de disponer de una batería de almacenamiento energético, recomendaría no desconectarse al 100% de la red, dado que en momentos puntuales a lo largo del año necesitaremos un determinado suministro energético externo”.

4. No equiparse con baterías

Junto con Albert manejamos unas cifras que clarifican la cuestión: “una casa sin una instalación fotovoltaica o sin almacenamiento energético genera el 100% de sus costes de energía. En cambio, la energía fotovoltaica los reduce en un 20-25%. Pero, si añadimos el almacenamiento energético con baterías solares de litio aún disminuyen más, aproximadamente hasta el 80%”.

No hay duda pues de que una batería te otorga una grandísima independencia energética, “incluso hay casos en España que permite generar el 90-95% del consumo. Es el concepto de autosuficiencia”, prosigue el experto.

En la imagen vemos SunBox, el sistema inteligente de producción y almacenamiento de energía solar de diseño desarrollado por Turbo Energy en Europa.

5. No pensar en disminuir la potencia contratada en la red general

El periodista especializado en energías renovables considera que desconocer las ventajas de las baterías de acumulación energética es un error garrafal: “si estamos en posición de realizar una inversión económica (el precio de los paneles fotovoltaicos ha disminuido un alrededor del 80% en los últimos años) en nuestro hogar para ser más sostenibles (al consumir energía de origen no contaminante) debemos saber lo que nos podría aportar una batería de almacenamiento energético. Una ventaja importante es, por ejemplo, que consumes energía Km 0, pero también destacaría que si instalas una batería fotovoltaica muy probablemente podrás disminuir la potencia contratada”.

Albert prosigue con un ejemplo: “en el caso de una vecina de Valldoreix (Barcelona) pasó de pagar mensualmente 64,52 € a 25,82€ por la electricidad de la red general”.

Además, puedes instalar en casa más de una batería que acumule energía solar. En la imagen la batería Sonnen, de estética cuidada, ha sido colocada por Webatt Energy.

6. No haber realizado un estudio previo de la estructura de la vivienda

Si no se trata de una casa de nueva construcción, sino que hablamos de una construida, se tienen que tener en cuenta las características de la vivienda. Según manifiesta el presidente de la comisión de Industria de FENIE “no es lo mismo una cubierta de teja, que una terraza plana, que una fachada o que una pérgola a la hora de colocar los paneles fotovoltaicos. Cada una recibirá una carga de viento diferente y este puede ser determinante en el cálculo estructural de una central solar. Hay que tener en cuenta que en una vivienda es importante el confort y los paneles inclinados pueden producir ruido, producir con el tiempo grietas en las tejas que darán lugar a goteras y otros problemas si la estructura no está correctamente amarrada a la estructura de la cubierta”.

Es vital también que el diseño y la distribución de los paneles no sean deficientes, por ejemplo, si se sitúan en una zona de sombra parcial.

7. Fallos en la compensación de excedentes

Enrique aconseja negociar bien la compensación de excedentes, “ya que en la actualidad es muy variable. Antes de firmar el contrato de excedentes deben enviarnos la oferta de compensación y, en caso de no estar de acuerdo, se lo podemos hacer saber antes de firmar el contrato. También es importante recalcar que no somos esclavos de las comercializadoras y que podemos siempre elegir la más interesante y que no abuse en sus precios”.

8. Pensar que no compensa la inversión si se consume electricidad sobre todo por la noche

En este punto volvemos con las baterías de acumulación energética, que aseguran la disponibilidad de energía renovable las 24 h del día, independientemente de si cuando la necesitamos más es por la tarde-noche.

Aparte, Albert señala que “la inversión económica de una instalación fotovoltaica hay que planteársela como lo que es, una inversión y no un gasto, porque nos aporta una serie de beneficios. Las ventajas para el medio ambiente y en la reducción de la factura eléctrica son inmediatas”.

9. No aprovechar las ayudas económicas y desgravaciones fiscales

Enrique señala que “las ayudas económicas suponen una media del 30% de la inversión, dependiendo de la comunidad autónoma, pudiendo ser superior en algunas. Hay que mirar también las desgravaciones fiscales o reducciones de IBI por el apostar por las energías renovables, que cambian también la categoría energética de la vivienda”.

Albert anima a realizar una instalación fotovoltaica. “Pensemos que ahora es el momento de hacer dicha inversión porque los poderes públicos están impulsando, con mayor o menor intensidad, la transición energética y convocan regularmente ayudas públicas a particulares en este tipo de instalaciones. Y, eso sí, debemos ser rápidos y vigilar que no se nos pase por alto el límite del plazo para hacer nuestra solicitud”.