Vía Foro Coches Eléctricos

El pasado mes de mayo se producía una importante crisis energética en Estados Unidos por culpa de un ataque informático al principal oleoducto del país. Un suceso que dejó a millones de conductores sin poder acceder al combustible durante días provocando largas colas, disturbios e imágenes apocalípticas. Algo que puso de relieve la importancia de apostar por alternativas como el coche eléctrico en la que ha sido posiblemente la mejor campaña publicitaria hasta el momento para la tecnología. Ahora Reino Unido está viviendo una situación similar por factores diferentes, pero con el mismo resultado. No hay combustible para todos.

Por supuesto en la cuestión del relevo generacional y las reglas de inmigración, los vehículos eléctricos nada pueden hacer. Pero si son una alternativa al otro lado del problema como es la demanda de combustibles. Una electrificación que permitiría aliviar problemas adyacentes a la falta de suministro, como por ejemplo la distribución de mercancías básicas que están empezando a ofrecer de forma habitual la imagen de estanterías vacías en los supermercados británicos.

También permitiría que los ciudadanos no viesen alterada su rutina diaria en desplazamientos, lo que unido al menor coste operativo y menores emisiones, supone un círculo que ahora gracias a la falta de carburantes, muchos británicos están descubriendo de golpe.

Aspectos que parece que están impulsando las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables en Reino Unido, que el pasado mes de agosto han marcado un récord histórico con 12,437 unidades matriculadas, lo que ha representado una cuota de mercado del 18.3%, con un crecimiento del 46% respecto al pasado año. Cifra que deja el acumulado del año hasta agosto en algo más de 165.000 unidades matriculadas, o un 15% de cuota de mercado.

Números que salvo problemas de suministro de vehículos, todo hace indicar que seguirán mejorando en lo que queda de año, sobre todo a la vista de las actuales circunstancias.

Un efecto del que se deberían beneficiar también los sistemas de transporte industrial eléctricos, furgonetas, camiones, que siempre han estado a la sombra del coche particular, pero que se muestran como una alternativa con enorme potencial para ayudar en la transformación, y a los que les falta dar un paso adelante en aspectos como la diversidad de oferta, y los precios.