Un coche eléctrico costará lo mismo que uno de combustión en 2026

El precio de los vehículos eléctricos y los de combustión se igualará antes de lo esperado: en 2025 para las furgonetas, en 2026 para los turismos y SUV y en 2027 para los modelos compactos.

La caída de los costes de batería, las nuevas arquitecturas de los vehículos y unas líneas de producción dedicadas a ellos permitirán una reducción de precio tal que serán innecesarias las ayudas que muchos estados implementan actualmente.

El análisis va un poco más allá e incluye una previsión para 2030, cuando un automóvil eléctrico será un 18% más barato (antes de impuestos) que un automóvil similar de combustión.

La relación entre los precios de los automóviles eléctricos y los vehículos con transmisiones tradicionales es confusa ya que los impuestos con los que se carga su compra son diferentes en cada país. Además, los instrumentos existentes para estimular la producción y la venta de los vehículos eléctricos se utilizan de manera muy diferente en cada uno de ellos. Así, hoy en día, al ser la producción de un eléctrico mucho más costosa que la de un vehículo de combustión, se hace necesario ofrecer incentivos económicos para la compra, que hacen que las diferencias entre los precios de venta de un mismo modelo con las mismas características sean significativas.

Los costes de producción de un coche eléctrico medio con una autonomía de aproximadamente 400 kilómetros son actualmente unos 38.000 euros. Dentro de cuatro años, en 2025, este coste caerá hasta los 20.000 euros y en 2030 descenderá todavía un poco más, hasta los 16.000 euros. A su vez, los costes de producción de un coche similar con un motor de combustión se mantendrán estables entre los 18.500 y los 20.000 euros.

estas cifras proporcionan una base realista para que, a partir de 2035, todas las ventas de automóviles nuevos en Europa se correspondan con vehículos totalmente eléctricos. En seis años cualquier tipo de vehículo, sea cual sea su formato y el país en el que se desee adquirirlo, será más barato que su equivalente de combustión. Los coches eléctricos no solo son mejores para el medio ambiente y para el liderazgo industrial europeo, sino también para la el bolsillo de cada comprador.

A su vez, reclama requisitos de emisiones más estrictos y un ritmo significativamente más alto en el desarrollo de la infraestructura de recarga. “Sabiendo que el mercado está listo, la UE tiene la oportunidad de fijar una fecha para finalizar con las ventas de coches de gasolina y diésel en 2035. Los coches nuevos contaminantes no deberían venderse por más tiempo del absolutamente necesario