Vía movilidad eléctrica.

¿Cuál es la diferencia de recargar tu coche eléctrico en casa o en un punto de recarga público?

La organización de consumidores OCU ha realizado un viaje de 600km con el objetivo de valorar la cantidad, calidad y precios de los puntos de recarga de acceso público.

La principal finalidad de este viaje es que sí, es posible realizar un viaje de 600km en un vehículo eléctrico. Los conductores han tardado siete horas y media en llegar a su destino. La nota negativa la ponen en la recarga.

MENOS ESTACIONES DE RECARGA DE LAS NECESARIAS. 

El coche eléctrico utilizado para está investigación tiene una autonomía de 300km, suficiente para llegar a su destino con una única parada a la mitad del trayecto (recordar que la DGT aconseja hacer descansos cada dos horas).

Los especialistas aseguran que en el desplazamiento por autovías es muy sencillo encontrar puntos de recarga en las aéreas de servicio , pero en el momento de hacer un desvió a una carretera convencional puede haber muchos kilómetros de distancia entre un punto y otro.

La organización recomiendo planificar el viaje con suficiente antelación para tener clara la ubicación de los puntos de recarga disponibles en el trayecto o cerca.

LA DIFERENCIA DE PRECIO ENTRE RECARGA DOMÉSTICA Y PÚBLICA. 

La diferencia es enorme y dentro de los puntos de recarga públicos dependen de las distintas compañías que los ofrecen.

Realizaron un estudio de 50 estaciones de recarga de las principales autovías de España. Los resultados de la comparativa son:

  • Recargar el coche en un cargador doméstico puede costar 8 céntimos/kWh con tarifa valle y 16 céntimos/kWh en tarifa diurna. Esto arroja un coste entre 1,6 y 4 euros por cada 100 km aproximadamente.
  • En un cargador público convencional con carga lenta, se puede encontrar desde electricidad gratuita en algunos centros comerciales hasta otros que cobran más de 50 céntimos/kWh
  • Respecto a los puntos públicos de carga rápida, el precio varía desde los 30 céntimos a más de 1 euro por kWh, lo que eleva el coste de recorrer 100 km por 16 euros.

La conclusión final es que esto supone que cargar el coche eléctrico en un punto de recarga de uso público puede ser hasta cuatro veces más caro.